lunes, 7 de septiembre de 2009

Daniel


Un metro setenta y seis, setenta y cinco kilos, moreno, cuerpo y cara de 30 años, bigotes, varonil, honesto, sexual, y otras percepciones que se me vienen a la cabeza es cuando pienso en Daniel. No sé como fui a dar con él, pero si tengo claro que es lo más enfermo que he vivido, sin embargo me gusta. Un hombre increíble, pero un maldito zorro que destroza mi alma y mi cuerpo.
Tiene novia, ¿cuanto lleva? Con exactitud no lo sé, y me interesa, pero prefiero no preguntar más de la cuenta, a veces me auto pregunto cosas que sería mejor no saber. Lo que si sé es que me gusta más de lo que debería y que domina mi cuerpo y sobre todo más mi mente.

Hoy fui al Psicólogo, me encuentro ahogado, la primera impresión que tuve de mi nuevo orientador fue; Un loco como yo, la verdad es que tengo pésima opinión frente a los Psicólogos, pero necesitaba ser escuchado, necesitaba contarle a alguien lo que me sucedía, al menos resulto.
Reafirmé lo que yo tanto creía, cero amor por mí, cero respeto y cero cuantas cosas puedo imaginar.
El síntoma de mi problema, él, Daniel, ese hombre que mueve mis hormonas por estos días y que por lo demás quedan menos de 40 días para tenerlo conmigo, pero aún así, pese al daño que me ha hecho, y daño que por lo demás no debería haber hecho, pues ni siquiera lo sabe, pero al menos yo lo siento. ¿Me estaré autodestruyendo? O ¿necesitaba culpar a alguien por lo que yo ya sabía?
Daniel me recuerda a una de mis películas favoritas, esa locura, esa aceptación por cosas que no están en la normalidad de algunas personas.
La primera vez que lo vi. me dijo;
Yo sé lo que necesitas tu..
Y…
¿Qué sería eso?
Una persona que te quiera, que te de amor, cariño, que te haga sentir lindo.
A la defensiva respondí, pero… en el fondo es lo que necesito, ¿él será esa persona? No lo creo…
Tiene novia hace 3 años y pico, la verdad de las cosas es que no estoy de acuerdo con la infidelidad, pero ahora… que hago? En realidad me merezco todo esto? O tendrá un final como el ¿The Secretary o Melissa P? por qué en realidad no quiero tener un final como Karla.
Lo que me queda claro es que realmente me siento contento pero a la vez triste, vaya sentimientos, mañana quiero estar contento, feliz, reluciente. Quiero verlo, lo extraño, necesito mirar sus ojos, que me llene la mente de pajaritos, que me diga que soy lindo y que a los cinco minutos me pida que le haga sexo oral, necesito sentir un poco de amor.
Y tengo muy claro que no es la forma, pero es que así soy yo, saco el morbo de él, y él saca el mío, no puedo entenderlo, más bien no quiero, quiero seguir con esto, quiero que sus inclinaciones sean más fuerte hacía a mi, y me encantaría ser yo esa persona con la que duerme todos los días, y vivir en carne propia las infidelidades.
¿Cómo confías en una persona que engaña de tal manera?, que mete en la cama a un extraño, que mira la foto de la novia mientras folla.
No quiero esto, pero lo necesito. Vivo del amor, el amor estabiliza mis emociones, pero así es como destruyo una vez más las cosas que me hacen feliz.
Me siento asqueroso al hacer lo que hago…

En un taxi íbamos cuando de pronto el dialogo fue así;
Cachorro, yo quería decirle algo…
¿Qué pasa?
Es que… (Sonreía a cada momento con esos dientes separados que son mis favoritos)
Dime.
Es que antes de dos meses me voy a una pasantía a Estados Unidos!!
(Yo solo miraba por la ventanilla del taxi y sonreía)
¿De que te ríes?
De nada cacho, en realidad no me importa, si tú eres feliz yo también lo seré.
Mi cachorrito lindo.

Lo que más me gusta de él, es que últimamente me encuentro más mal de la cabeza de lo normal, y en realidad pocas personas me están aceptando como soy.
Pero…
Daniel me acepta como soy.
Con drogas, con locura, con desmayos, con bipolaridad, con ganas de gritar, con mis cambios de animo, con mi inestabilidad emocional, (que pueden pasar segundos y los cambio)
Pero…
Estoy trabajando en ello.
Prometo que lo dejaré, que miraré al frente y mirare mi reflejo en el piso como lo solía hacer cuando era más pequeño.



Nunca añado imagenes, pero me recuerda mucho a él.

miércoles, 10 de junio de 2009

Saltar por un Barranco...

He despertado a las 12:34 AM, ya ni siquiera me despierta mi móvil, y vaya que suena fuerte!; las pastillas para dormir me han hecho bastante efecto, no se si sea bueno seguir con este ritmo, siento que soy una marioneta y que cada hilo que me mueve es movido por terceras personas. Bajé rápido por las escaleras para alcanzar a tomarme una taza de café y un par de tostadas de molde ya que me encuentro a dieta, y también culpo mi obsesión por esos cuatro kilos que tengo demás. Al fin terminé de tomar mi desayuno, porqué como trabajo de noche, mi día se anda dando vueltas, así mismo como mi cabeza, mi corazón, mi sexualidad y mis manías.
Ya llegó el transfer, tomó mi loncherita, la guardo en mi bolso y me subo, voy incomodo, tengo las piernas largas y chocan con el asiento de adelante, donde va mi supervisor que me ha enseñado muchas cosas estos seis meses; el amor, ha sido el rol fundamental, se me imagina como una terapia psicológica con mis jefe directo, tan desenamorado de mi estoy que se huele desde lejos?.
Antes de subir a mi trabajo normalmente me fumo un cigarro abajo, no importa si estoy atrasado, tampoco si me están retando, o si me van a entregar una carta de amonestación, me encuentro con mi único amigo que ya me va quedando en el trabajo. Ricardo, jamás pensé que algún día podríamos llegar a ser tan amigos, quizás ahí está la diferencia, siento que somos tan unidos pero a la vez tan distintos, es heterosexual por lo demás, creo que es mi primer amigo heterosexual con quien puedo compartir mis cosas, no tengo pudor frente a el, y me le entrego cada secreto por completo, a pesar que conoce cada historia de mi, no lo considero como mi mejor amigo, es como esos compañeros de curso que saben todo lo tuyo, pero es una obligación estar con el, aunque no lo sea, no se… yo me entiendo. Nos fumamos otro cigarro y subimos a conectarnos, ya después de eso todo es lo mismo, atender a españoles, que está demás contarles que son los seres más especiales que he conocido, divertidos, estúpidos y lentos para entender, la verdad, no se si nosotros los de Sudamérica no sabemos expresarnos o en realidad ellos son más lentos de lo normal. Llegó la hora de salir, 09:30 AM, al fin llego la hora, nos fuimos, en una estación del metro me miré el rostro, tengo cara de cansado, de estar afligido por algo, claro, el trabajo me agota demasiado, pero era una sensación que va más allá de eso, no se, miré más lejos de la punta de mi nariz y vi, un vacío tan grande, ya nada tiene algún sentido, siento que de alguna manera me mueve el dinero, pero nunca me ha importado mucho eso, más bien no tengo muchas necesidades; extraño la Universidad, faltar a clases y no estar amarrado a un contrato, extraño ir a una clase aburrida y quedarme dormido en el banco de la clase, copiarle al compañero, sentarme en el pasto, reírme de cosas tontas y así…
He estado pensando en algo malo, dios, si existes, perdóname porque los valores que me han inculcado mi familia no corresponden a los que navegan en mi cabeza, estoy tan perdido que algunas veces pienso que me estoy enamorando de mi mejor amigo, quisiera que el sol lanzara un rayito de sol solo para mí, y que chocara frente a mi pecho y renaciera como el Ave Fénix, si incluso se me olvido hasta la persona con la que estaba saliendo. El otro día lo vi y realmente sentí que ya no tenía sentido seguir con el, ¿porqué? No lo se, cosas de la vida, debe ser por lo mismo que siento, porque en el fondo me siento tan lleno de amor de novio que me da lo mismo tener cerca de alguien, mi mejor amigo cumple la mejor función que alguna vez haya vivido en mi vida, no es necesario darle besos, ni tampoco ponerle nombre a la relación, más bien, el único nombre que tiene es amistad, pero el trato es distinto, me hace feliz, me hace sentir completo en cuanto al trozo que guardo para las relaciones sentimentales, aún así siento que lo amo de tantas formas que para mi lo más importante es nuestra amistad, claro, es extraño hablar así de alguien, es como que reconforta mis días, mis noches y sobre todo voy soñando desde hace algún tiempo con él, me agrada recordarlo inclusive en mis sueños, y la verdad… sueño cosas lindas, que seguramente jamás ocurrirán, pero hacen latir mi corazón con una ilusión, y ni siquiera una ilusión, porque vaya que ilusionado no me encuentro, tengo los pies en la tierra, tanto así que sigo amándolo como mi mejor amigo y eso me encanta, verlo todos los días en mi celular me da la sensación de tenerlo cerca, y a pesar que mi confianza con el es de menos densidad que con mi otro mejor amigo, pero es curioso que a uno lo extrañe más que al otro.

Me voy a duchar, estoy atrasado como de costumbre, debo dormir, relajarme y pensar en que mañana será un gran día.

viernes, 5 de junio de 2009

Tal Vez-

Hace ya bastante tiempo que he dejado esto de lado, no se porque ahora me han dado ganas de escribir, quizás por lo último que me ha ocurrido, por la tarde conversaba con un amigo, uno de esos amigos que ha pesar del poco tiempo la amistad se ha engrandecido de manera inimaginable, incluso siento que mi mejor amigo de años, ya no es ni tan amigo. Desde hace ya un tiempo que mi corazón pertenece a otra región, no de pareja, sino, de amistad, Oscar, Vivi y Benjamín (mi tocayo) son las personas que mueven mi sistema emocional, es increíble darse cuenta lo lindo que puede llegar a ser una amistad, pero así como también pasar una y otra vez por problemas, para mi, los amigos son más importantes que cualquier cosa, pero en estos momentos me hago una serie de preguntas mientras mi madre grita que debo dormir…

No se si el sueño me ganara y finalmente esto llegue a estar publicado en el blog, pero al menos la fuerza con la que estoy escribiendo libera las tensiones que en estos momentos tengo, he ido canalizando cada energía negativa y positiva que entra y sale de mi cuerpo, mi actual mejor amigo, está saliendo con mi ex novio, wow! No se si realmente eso me hace bien, de solo acordarme me da ira dentro de mi corazón, no porque quiera a mi ex novio, más bien por cuidar y proteger a Oscar. Para mi un ex novio es un ex novio, y quizás puedo ser muy revoltoso, pero jamás llegaría a ese nivel, para mi el respeto fundamental dentro de una amistad, y una de las pruebas máximas en mi vida es eso, tener esa confianza partida en tres, me he preguntado que pasaría si el día en que me enfrente a la mirada de otro, al corazón de otro hombre, como podré tener la confianza de mostrarle a mi amigo? Realmente es lo que quiero? No lo se, quizás me esté equivocando y sean celos de amistad, no soy muy celoso la verdad… eso me preocupa, tal vez debería dejar que se aporree una y otra vez para que aprenda de una buena vez, pero lo amo tanto que no sería capaz de verlo caer nuevamente.
Benjamín el día de hoy me dijo que prefería vivir de ilusiones en vez de andar revolcado en una plaza teniendo sexo con cualquier asqueroso, admito que quizás alguna vez en mi vida fui a dar al Parque Uruguay, bueno… en realidad más que una vez, pero eso no quiere decir que constantemente haya ido precisamente a entregar lo que hoy para mi es sagrado, no se que pensar al respecto, cuando me dijo eso, medité, lo pensé, lo canalicé lo digerí y luego tomé una decisión, lo eliminé de mi MSN (mensajería instantánea) siento que la amistad se basa en el olvido, así como también en el respeto, en el amor que por los días de hoy mi supervisor de mi trabajo me ha estado enseñando a valorar un poco más el amor, pero me he cuestionado la conducta de las personas, de sacarme en cara cosas que hoy en día son irrelevantes, no tienen ningún significado para mi, y si uno de mis mejores amigos es capaz de juzgarme por cosas que hice en el pasado, será capaz de juzgarme por el presente ? creo que si, pero existen formas y formas, no se si quiera volver a saber más de él, no se si quiera hablarle, no se si lo extraño, no se si me duele, ni tampoco sé lo que pretendo hacer…

Por el momento creo fielmente en lo que soy el día de hoy, me visto incluso hasta más normal que antes, camino por las calles tranquilo, solo… pero tranquilo, me siento cómodo conmigo mismo, a pesar que muchas veces me siento solo, necesito de un abrazo y también de una caricia, pero aprendí, he aprendido tantas cosas que no saben que tan orgulloso me siento conmigo mismo, pero creo que lo de los sentimientos que he encontrado, o la paz interior que he provocado tienen un escrito aún más largo que esto.

jueves, 7 de mayo de 2009

Los días de hoy-


Me encuentro en mi casa, acá… en San José de Maipo, hace mucho que no escribo en esto, de hecho quise avanzar un poco, ya que mi memoria es tan frágil como un cristal y de pronto pierdo la ilación de mi vida, me encuentro perdido, luego del quiebre que hubo con mi ex novio me dejó con un sabor amargo en la piel, tengo un sentimiento de locura, de revelarme frente a las situaciones más insólitas que ustedes pudieran imaginar. Me duele el ego, mi autoestima está por el suelo, de sólo pensar que por primera vez me terminaron me afecta, me siento vacío, tan vacío como un embudo y si hago una comparación con esto, es porque quizás estoy acostumbrado a lo ancho para mi y lo angosto para los demás, primera vez en mi vida que siento esta sensación y me duele sentirla, he llorado noches enteras para encontrar una solución práctica, disimulo mi dolor frecuentemente, mis padres están cansados de hablarme, de explicarme una y mil veces que estas son experiencias de vida, pero el hecho de sentirme usado solamente es un síntoma a mi problema, sino que, me aferro constantemente en las cosas positivas que me dejó mi antigua relación, pese a eso, siento de alguna manera que la relación pasada fue mi proceso de conocer cosas nuevas, creo que debería haber sido más corto, pero duró un poco más, por lo demás hoy me encuentro contento, pero soltero y muchas veces me siento solo, necesito a alguien que me haga cariño. He hecho una teoría sobre las cosas positivas que trae estar soltero y también las negativas, conozco muy bien lo que es estar en una relación, más cuando se trata de mis relaciones, que son intensas, agotadoras y llenas de amor y odio, y he llegado a la conclusión que estar soltero es mucho mejor que estar comprometido, en todo ámbito, me refiero netamente en base a mi experiencia, nadie te llama cuatro veces al día, no tienes porque utilizar un te quiero o un te amo, no tienes que preocuparte por fechas estúpidas y tampoco hacer regalos. Tengo una infinidad de cosas que podría nombrar, pero ¿para qué?, no quisiera dar la lata con este texto, quiero contar como ha sido mi vida desde hace cuatro meses hasta el día de hoy. Me da un poco de miedo darme cuenta que ya voy a cerrar este capitulo y realmente me emociona, pero me da pánico darme cuenta que mi vida no terminara acá, ¡al contrario!, continuará y tendré nuevas experiencias de vida, pero probablemente espero sacar algo bueno de toda esta gran historia que me ha llevado a ser quien soy el día de hoy.

Luego de sufrir a mares por mi ego dañado llegué a un punto donde mi autoestima estaba tan dañada que preferí optar por conocer personas nuevas, diferentes a mi, con otro lema de vida y con condiciones muy diferentes a las mías, nunca he sido una persona muy sociable, esta vez fue diferente, quise cambiar eso, así llegue un día al Parque O’Higgins, me junté con un amigo de Messenger del cual manteníamos algo así como coqueteos cibernéticos, llegué al lugar y comencé a conocer a este tipo de gente, son personas de clase media, simpáticos, provenientes de lugares como en donde yo vivo, es decir, de población, la diferencia está en que probablemente no tienen ingresos de cinco o seis millones de pesos como generan mis padres, vivo una vida de un niño de Vitacura, pero en una comuna marginal, son tan diferentes a mi, pero aprendí a mimetizarme con ellos, me sentía como un camaleón, así comencé en esta nueva rutina. El coqueteo llegó hasta un día que fuimos a un carrete en la florida, era algo extremo, me levanté a las siete de la mañana y comenzamos nuestra hazaña con mis nuevos amigos, parados en el veinte ocho de gran avenida tomamos la micro doscientos once que nos llevaba al mall, el carrete comenzaba a las diez de la mañana, llegamos temprano y comenzamos nuestro carrete en una plaza del sector, eran aproximadamente las nueve y estábamos bebiendo cerveza a esa hora, de sólo tomar el primer sorbo, me sentí mareado. Me emborraché rápidamente, pero siempre he sido digno… bueno, algunas veces, llegamos a la casa, luego de consumir, ron, vodka, entre otras bebidas alcohólicas, nos echaron del lugar, por ser “flaytes”, flayte es un termino utilizado para las personas ordinarias, de vestimenta como Daddy Yankee, pero nosotros mantenemos una vestimenta estilosa, pantalones pitillos y poleras ajustadas y algún otro accesorio en nuestra vestimenta. Así es como mi vida fue teniendo una pequeña luz que marcaba mi horizonte, caí rápidamente en el alcohol, al menos me servía para olvidar, pero al día siguiente seguía con este vacío inmenso que abundaba mi corazón y mi mente.
A pesar de mis constantes salidas, conocí a muchas personas, personas buenas y personas malas, me refiero a esto al juicio que pondrían mis padres, gracias a no se quien, cada vez soy menos influenciable y todo lo que hago, lo hago por mí. Uno de estos días donde el alcohol recorre mis venas de manera veloz, conocí a un profesor de educación media, no recuerdo donde trabaja, pero tengo su cara impregnada en mi mente, lo recuerdo como quien recuerda a dios, me mostró lo que quizás nunca pensé en conocer, era un día viernes, me llamó por teléfono para que saliéramos, sentía una gran admiración por este profesor, probablemente lo veía como un ejemplo a seguir, como ese alumno que asiste a sus clases y lo ve tan lejano, tan profesional y tan inteligente. La junta fue en un bar de Santiago, como es normal el mí, llegué atrasado, me estaba esperando sentado en una mesa, comenzamos a platicar de las cosas, de mis días y de mis constantes tonteras, he aprendido a ser simpático, carismático, y tiernamente lindo, marco mi hazaña con mi ternura, sé que es el punto que todos quieren ver de mi, a ese que quieren hacerle cariño y no dejarlo jamás.
Lancé toda mi mercadería encima, pero poco resultaba, me insinuaba sexo, ¿Qué hacía?, ¡que demonios hacía!, no entendía mucho, el dialogo fue así.
-Benjamín, ¿sabes?, quisiera probar tú cuerpo.
-Jajajaja, ¿por qué mi cuerpo?
-Porque eres agradable, me gustas, quiero tener sexo contigo, un sexo especial, que nadie nunca te haya mostrado.
-Conozco tanto de sexo profe, quizás quieres que yo sea tu alumno malvado o el alumno sumiso, que debe ser castigado por su mala calificación.
-Me excitas Benjamín, ¿vamos a otro lugar?
-Vamos.
Arrancó su automóvil y partimos, fui todo el camino besándolo, de manera sensual, ardiente como el fuego, y sentía que su sexo estaba tan erecto que pensé que explotaría ese pantalón azul marino, estaba borracho, muy embriagado por el deseo y el exceso de alcohol que me daba mi profesor, me di cuenta que esto sólo era sexo y nada más, no veía ese niño que pedía a gritos sentir algo más que ser penetrado, sino un novio que lo amaran, que lo hicieran sentirse como un príncipe que alguna vez fui. Llegamos a un mirador, era bastante lindo, pero en mi mente las luces se multiplicaban por el doble que yo veía, me reía y mi capacidad motriz, es tan mala, que daba al suelo constantemente, el amablemente me sostenía.
-Profe, yo quisiera que lo hiciéramos acá, quiero sentir que yo soy tu alumno que merece un castigo, por fastidiar a la autoridad.
-Eres malvadamente sumiso Benjamín.
-Yo soy un puerco, soy sucio, como un mendigo, y quiero ser sucio contigo.
Me acerqué a él, le baje el pantalón y saque su sexo y lo introduje en mi boca, estaba arrodillado ante él, ante mi profesor, que me estaba castigando por haberme portado mal, utilicé palabras sucias, para incentivarlo, curiosamente siempre me ha excitado cuando me hacen sentir sucio y me dicen groserías. Luego de mi incentivo, él aprendió, me volteó y mis ojos se dirigieron a Santiago, mientras Goldfrap, sonaba desde su automóvil.
-¡Ahora yo te mando maricón!
-No, tú no me mandas, tu haz lo que tienes que hacer.
-¡Yo te mando, tú eres mi putito y no serás de nadie más!
-Yo seré del que yo quiera serlo.
-Chancho culiado
-Soy un cerdo, soy un puto y soy de todos.
Así fue como comenzamos nuestra relación sexual en la calle, cachetadas iban y venían, me excitaba, me excitaba el ardor que sentía en la cara y en mi cuerpo, mientras él entraba en mí, yo lo quemaba con un cigarrillo, de pronto sentía que le dolía en exceso, pero seguía con mi nueva experiencia, jugaba al sumiso y al amo, siempre he querido ser completo y no acaparar un puro rol, a excepción del rol sexual, pasamos largo rato con movimientos sucios, y diciéndonos groserías, que no quisiera repetir, por el alto contenido de estos.
Terminé en su casa, agotado, cansado, y el cielo daba vueltas, estaba mareado, aun no asimilaba lo que había hecho, me dormí, desperté y me levanté, sin ducharme le dejé una nota sobre el velador, que decía:
-Raúl, no quise despertarte, te robé una manzana y me fui a mi casa, te llamo más tarde. Benja.
¿Qué hice?, ¿Por qué?, eran mis preguntas, me sentía avergonzado, me dolían las manos, tenía manos marcadas en mis brazos, me dolía el cuerpo, y el dolor de piernas era infernal, mis hormonas estaban revoloteando y yo lloraba por mi comportamiento, no me arrepentía de lo hecho, pero me dolía darme cuenta que no servía para nada más que sexo. Raúl insistió en llamarme varias veces más, no contestaba sus llamadas, hasta que un día me fue a buscar a la Universidad, y me preguntó porque no respondía sus llamadas, le explique que tenía mucho que estudiar y que por eso no contestaba. Supo que estaba mintiendo, me pidió que nos viéramos otro día, accedí, su llamada apareció en mi celular.
-Benja, tengo un panorama para ti, sé que te gustara, así que ven preparado.
-¿Qué panorama?
-Solo ven, te estaré esperando donde mismo que la otra vez, pero a las 20:00 horas, necesito que llegues puntual.
-Ok, ahí estaré.
Sabía a lo que iba, era tener sexo, era día viernes y pretendía explotar ese día al máximo, estudio toda la semana, me levanto a las 7:00 todos los días, necesito un esparcimiento.
Llegué al lugar, estaba Raúl acompañado, amablemente me compraron de inmediato un Martini.
-¿Quién es él?
-Benja, él se llama Roberto, es un amigo, le hablé mucho de ti.
-Es guapo tú amigo Raúl.
-¿Qué haces tú?
-Yo estoy en quinto año de Arquitectura. ¿Tú estudias Periodismo cierto?
-Si, me encantan las comunicaciones.
-A mi me gustan las estructuras.
-Ah.
Era guapo, tan guapo como mi príncipe azul, ese con el que sueño. Me compraban alcohol por doquier, hasta que mi borrachera se hizo notar, me dijeron lo que ellos querían de mí.
-Benjamín, queremos tener sexo
-¿Cuántos son?, ¿Ustedes dos solamente?
-Si, te tinca.
-No lo sé, igual estoy cansado y no ando con mucho ánimo de jugar.
-Pero Benja, si lo que te queremos proponer es algo nada que ver a lo que te imaginas.
-Explícame- Yo bebía y bebía.
-Mira, queremos que tú seas el amo.
-Jajaja, ¿quieren que yo los penetre?, están loco, yo no soy activo, no me agrada serlo.
-No, nosotros lo haremos, pero queremos que tú seas el amo.
-¿Puedo hacer lo que yo quiera?
-Si
-Entonces, perfecto, vamos.
Me paré de mi asiento tambaleando y me guiaron a duras penas al automóvil de Roberto, fuimos al departamento de él, observé y me indicaron que tenían un consolador y accesorios sadomasoquistas.
-Yo no me voy a meter ningún consolador, menos sabiendo que quizás quien se lo ha metido, que asco.
-Bueno, no te preocupes.
Comencé bailando y bebiendo, tenía la música alta, me besaba con ambos y ellos me miraban atentamente, mientras Roberto le decía que yo era seco y lindo, les saqué la ropa ambos, yo mantenía mis bóxer puestos, me pasaron una especie de varilla negra, los guié a la habitación, los amarré con sus pantalones a la cama, los brazos estaban rojos, comencé a golpearlos, con esa famosa varilla, me gustaba ver el dolor de ellos, a ratos se quejan demasiado y me pedían que no siguiera, cosa que no cumplí; a Raúl lo dejé sangrando y me reía de sus sollozos, me gustaba la sensación de golpearlos, de ver su dolor, me reflejaba al dolor interno que mantenía yo. Determiné en desatarlos, tomé ese consolador asqueroso que tenía Roberto, sabía que Raúl no era pasivo, y que nunca lo había sido, sentí el deseo de hacerlo sentir como pasivo, que supiera lo que era, y que a veces uno se encuentra con personas que no son sutiles, sólo quieren follar y ya, no se preocupan de uno y para esto hay que tener cierto cuidado. Antes de tomar el dildo, lo lavé, le eché lubricante y se lo introduje de golpe, lo sentí quejarse del dolor, mientras tanto Roberto, me miraba desconcertado, comencé a besarlo y me senté sobre él, lo acaricié simule una penetración, Raúl en tanto, sufría, y Roberto solamente me miraba con deseo. En aquel momento disfruté lo que estaba haciendo, me agradaba saber que luego de haberme cacheteado en aquel mirador del Arrayán, esta vez me tocó a mi darle lo que el merece, Roberto estaba tan desconcertado de lo que había vivido, creo que de alguna forma notó mi maldad, si hubiesen accedido a ser quemados con cigarros, lo hubiese hecho con una cajetilla completa de mis Viceroy, los mantuve atados por largo rato, y les conversé de mis sentimientos.
-Saben, ustedes quizás piensan que yo tengo una experiencia amplía, pero no, es primera vez que hago esto y no me siento grato, hace unos treinta minutos atrás, me agradaba saber lo que estaba haciendo, pero me duele en estos momentos donde el efecto del alcohol se me acabo.- Roberto y Raúl me miraban atentamente, creo que temían lo que pudiera hacerles.
-Me siento triste y me siento solo, vació, me gustaría poder contarles mi larga historia, las cosas que he vivido, pero no, no les importaría. Ahora quiero pedirles a ustedes dos, que no me llamen, que no me busquen, estoy cansado de verte la cara Raúl, que utilices mi cuerpo cuando dispongas de él… antes, mi cuerpo era sagrado, que sólo mis novios conocían, hoy en día, sólo lo utilizo por mantener placer, nada de cariño.
Mientras les contaba me vestía, los dejé atado, no se que habrán hecho, ni que hayan conversado de mí, probablemente, pensaron que era un psicópata, pero ellos se lo buscaron, ellos buscaban experiencias nuevas, yo les di lo que me pidieron y eso obtuvieron.
Una tarde, Roberto me llamó al celular, conversamos aproximadamente siete minutos, me contó que perdió contacto con Raúl a pesar de su gran amistad, nos juntamos un par de veces para hablar, fui a ese departamento y recordé todo, de Raúl nunca más supe, creo que no le quedaron ganas de hablarme o más bien, entendió el mensaje que le dije. Roberto es un amigo, conversamos de vez en cuando y por lo que me dice, no quiere experiencias nueva, al menos entendió el mensaje que quise dejarles aquella noche.

Constantemente me junto con personas desconocidas, a veces sólo a tener sexo y algunas otras sólo para conversar, tengo un amigo que vive la vida como la mía, no es mi mejor amigo, es mi amigo de locuras, donde vamos a diferentes cuartos oscuros de la capital, hace un tiempo fuimos a un ciber café donde existen cabinas all inclusive, entramos, yo me senté en el mesón que sostiene el computador, mi amigo comunica diferentes hombres de las otras cabinas, ¿para qué?, hacer sexo oral, penetración o lo que uno quiera, fue así como llegó uno, me arrodillé ante él, dirigí mi boca hacía su sexo, y comencé a hacer a lo que me convoca, no me gusta la sensación de hacerlo de aburrido, siento asco al hacerlo, estoy acostumbrado a hacer sexo oral de la manera más ardiente que puedan imaginar, pero me duele hacérselo a un desconocido, ni siquiera saber su nombre, me falta amor, quiero sufrir por amor y pido a gritos a alguien que pueda soportarme, pero quién va a soportar a un pendejo que ha llevado una vida asquerosa, durante un tiempo, creo que tendré que mentir, tendré que explotar mi capacidad de mentir y nunca contar esto, me avergüenzo de mi mismo, pero regularmente lo hago, soy constante en estas prácticas y me hacen sentir bien en ese momento, pero me duele enormemente al día siguiente.

Tengo gran experiencia desde hace un tiempo, creo que mucho más de la que debería, he sido promiscuo, he pasado a llevar mis valores, mi cuerpo ha sido entregado a quien quiera tenerlo y no importa que edad, ni que tan feo sea, o simplemente si me quiere o no. Este tiempo ha sido de meditación, sobre mis actos, mis irrazonables actos, exploto en llanto cada vez que observo en mi mente el rostro de los tantos que he sido capaz de acostarme, me siento abusado, mi cuerpo ya no tiene el mismo olor, ni mucho menos la frescura ni la ternura, relataré con dolor, la experiencia más cruda, la más impactante que me ha tocado experimentar, una cruda realidad que me duele de sólo pensar, con lagrimas en mis ojos cuento esta verdad.

Visite un salón de Chat por supuesto de sexo sadomasoquismo, había experimentado eso y me agradaban los golpes, mientras el alcohol recorría mis venas, así es como rápidamente me contactaron, prefiero ser esclavo que amo y son pocos los esclavos que visitan el lugar, quizás por miedo, no tengo mucha experiencia en este tema, y prefería quedarme con la que viví. Conocí a una persona mayor, aproximadamente treinta y seis años de edad, me preguntó qué buscaba y encontré absurda la pregunta, si estábamos en el mismo salón, curiosidad precisamente no era, me contó que tenía tres amigos más con quienes les agradaría hacer algo con un esclavo, le comenté que solamente lo había hecho una vez, entre conversaciones le di mi número de celular y mi Messenger, ahí me conoció según él, soy muy guapo, dulce y encantador, utilizaba palabras como “la perfección para el sexo”, me cautivan las palabras lindas, me hacen viajar a un nuevo mundo, y veo todo de colores, pero luego caigo en el abismo donde me encuentro.
Un día viernes por la mañana me comunicó a mi teléfono, me dijo si tenía ganas de hacer algo. Después de eso, me dio el nombre del restobar donde nos encontraríamos y estaríamos un rato ahí, y luego nos iríamos a un motel.
Accedí, en estos momentos, me duele tanto como me ha dolido por mucho tiempo llevar este secreto. Llegué al lugar, tenían la mesa rodeada de cosas sabrosas y también Wisky, no bebo cosas tan fuertes, por ende tuvieron que cambiar el repertorio, al menos eran guapos, galantes, y abusaban de mi debajo de la mesa, me sentí el príncipe de esa noche, mi cuerpo cada vez funcionaba menos debido al exceso de alcohol y mis ojos se desorbitaban una y otra vez, posteriormente fuimos a un cabaret cerca del lugar, accedí en conocerlo, ir a un cabaret de chicas no es de mi agrado, pero sin embargo me gusta conocer lugares under de mi ciudad, me sostenía Camilo un chico de diecinueve años, amigo del tipo que conocí, me besaba constantemente y me inducía a que no hiciera nada que no quería, de pronto miré sus ojos, sentía que me querían decir algo, pero en el fondo estábamos en lo mismo, me gustaba Camilo, era tierno conmigo, me abrazaba y me protegía, creo que era la primera vez que él hacía algo como lo que íbamos a hacer. Ya no conseguía estar más ebrio y me pidieron que bailara sobre la mesa, accedí y bailaba al sonido de Felix Da House Cat que antes de subirme, fue pedido por Camilo de mi parte, subieron a mi mesa dos prostitutas, ahí estaba todo permitido, sentía los ojos de todos los visitantes del lugar en mi, Pablo, el amigo de treinta y seis le decía a las prostitutas que me tocaran, que me besaran, a cambio de esto, el sostén de ellas, estaba bombardeado de dinero, así fue como cada vez me tocaban más, abusaban de mi cuerpo sin escrúpulos, me cansé de bailar después de algunos minutos, la adrenalina estaba en mi, no accedí a consumir cocaína para no dañar mi estado y para no darme cuenta de lo que iba a hacer, Camilo me indicó que había que pasar a recoger a una amiga de él, llegamos donde la chica que tenía aproximadamente dieciocho o diecinueve, era linda, dulce como yo, fuimos directo al motel y pregunté que hacía ella acá también, me indicaron que sería participe de nuestro juego, éramos cuatro hombres y una mujer, curiosamente no entendía el estado de ella, estaba sobria, no entendía como podía dejar que cuatro hombres la vieran desnuda, en la bajeza, pero más que mal, nosotros dos fuimos los extraños en el lugar.
No quisiera ahondar más en esta nueva experiencia, mi primera vez con una mujer, a pesar que no la penetré, me daba asco tocarla, succioné sus pechos y me sentí como volver a mi lactancia, exploté una experiencia nueva, sin duda, no quisiera volver a repetirla, me siento abusado, exorcizado por estás locuras, mis problemas con el alcohol son mayores cada día más, a pesar que mi cuerpo no pide alcohol en la semana, pero necesito sentirme ebrio, dañado y golpeado, estoy autodestruyéndome de a poco, siento que mi cuerpo no vale nada y aunque tengo claro que esta mal todo lo que estoy haciendo, vuelvo a caer constantemente en las cosas que no quiero, sigo frecuentando salones de Chat, me ensucio muchas veces en la semana y quisiera encontrar un cambio, pero cada vez que siento tristeza dentro de mí, la desecho con sexo, necesito poder darme cuenta de lo mal que estoy y al día siguiente sentirme sucio; podría adquirir cualquier enfermedad, pero menos mal siempre he sido cauteloso con mi cuerpo, he utilizado preservativos y algunas veces de manera doble.
No quiero tocar más este tema, porque me duele enormemente, mis ojos brillan cada vez que recuerdo todas estás cosas, sólo la saben pocas personas, más bien sólo una y es Christopher, él ha estado conmigo y a pesar de la insistencia que existe de parte de él para que pueda cambiar, no lo entiende, nadie lo puede entender, porque nadie esta dentro de mí, me duele mucho no saber que pasa o más bien no entenderlo, nunca he sido una persona depresiva, rescato todas las cosas positivas de las personas, esta vez es tan diferente, no puedo rescatar nada, no puedo cambiar, me duele enormemente lo que esta pasando…
He sentido impulsos al cambio, he tratado fielmente a cambiar mi manera de actuar de este último tiempo, han sido meses difíciles, duros e incomprendidos, me duele actuar de esta forma, tan sucia, mi cuerpo siempre fue un templo, conocido sólo por mis novios, hoy en día, muchos lo conocen, estoy dañado interiormente, no se como vine a caer a esta situación, de alguna manera siento que yo la provoqué ¿pero cómo? ¿Cuándo vine a caer en esto?
Mi autoestima cada vez va en descenso, me siento feo, mal vestido, sin estilo propio, tonto y sobre todo no estoy conforme con mi cuerpo, esto me ha llevado a maltratar de alguna forma mi cuerpo de manera brutal, mis pensamientos están oscuros, trato de darme cuenta donde se encuentra la falla, pero no logro encontrarla, he cambiado en cierta parte, creo fielmente que la soledad que me aqueja por estos días, quisiera ver todo de manera diferente, encontrar algún camino positivo para mi vida, pero no… me cuesta demasiado pensar en algo positivo sin no mirar mi entorno y darme cuenta que estoy metido en la mierda.
Mis padres no logran darse cuenta de mi estado deteriorado interno, nunca hemos tenido mucha comunicación y recuerdo pocas veces a mi madre y a mi padre regalándome un abrazo o un te quiero, me acostumbré a la frialdad de mi familia, no los culpo, mantenían una niñez y adolescencia solitaria, pero me pregunto el porqué hacerme vivir lo mismo que a ellos, aun así nos lo culpo para nada, nadie nos enseña a ser hijos y menos a ser padres, mi frivolidad me ha llevado a pensar en diferentes cosas, determinaciones y cosas que he pensado este último tiempo, quisiera poder tomar la decisión correcta para mi futuro, una de mis escapatorias y autodestrucción que he mantenido este tiempo han sido los vómitos, como demasiado, mucho para mi cuerpo, pero luego de comer me dirijo rápidamente al baño a botar la comida, creo que podría estar sobrepeso, pero esto mantiene mis ansias por bajar de peso y sentirme mejor, mi garganta la siento dañada, mi alza de cigarrillos me mantienen del hambre, asisto poco a la universidad y me mantengo en casa, no puedo dormir, mi sueño esta dañado y aunque me acuesto a las doce de la noche, cierro los ojos a las cuatro o cinco de la mañana, duermo regularmente hasta las dos de la tarde, me levanto sólo a almorzar y luego mi vida sigue monótona, difícil de mantener, me cuesta demasiado pensar en lo que estoy viviendo, trato de mantenerme contento y no demostrar mi impotencia, ni menos mi pena, sumo a todo esto, mi falta de capacidad en un ramo de la Universidad, lo he reprobado tres veces y tengo una carta por una futura eliminación de la carrera, no es de flojo, de hecho no me cuesta mi carrera, me agrada, pero me cuesta demasiado, quizás mi etapa saltada al no haber ido al colegio durante la enseñanza media me ha traído problemas que hoy asimilo, durante todas mis últimas desgracias, he pedido ayuda a diferentes personas, he conversado incluso con mi jefe de carrera, con quien lloré le expliqué la situación y además me desnudé frente a él, le mostré mis secretos, mis penas y los problemas que me aquejan dentro de este período, trató de ayudarme, mi desmotivación por las cosas supera todos mis pensamientos, incluso he llegado a pensar que ni siquiera sirvo para ejercer el periodismo, la conversación que mantuve con él me ayudo de manera notable, conversamos sobre mi notoria homosexualidad y aunque tengo claro que quizás me costará más que el resto encontrar trabajo y aunque considero que es cierto, que si se me nota en cierto aspecto, pero de manera sutil, yo más bien soy más refinado y así es como me aconsejo ir al fonoaudiologo y a manejo corporal, me motivé y conversé rápidamente con mi madre sobre esto, a lo que decidí ir. Fui al fonoaudiologo, pero fue dinero perdido y una desmotivación más grande, a pesar que conversamos por largo rato, y le expliqué a que iba exactamente, su respuesta fue más bien negativa o un período largo y complicado, me aburrí y finalmente dejé de asistir.
He sumado muchas cosas dentro de mí, me ha costado mucho sobrellevar todo esto, más cuando he pedido ayuda en diferentes lugares y poca gente me lo entrega, sé que todo tiene una complicación, un proceso y un esfuerzo por el cual hay que luchar, pero no lo encuentro, no encuentro cual podría ser la motivación para salvarme de este infierno que estoy viviendo, tengo cada vez menos amigos y por ejemplo, mi mejor amigo, solamente lo veo los viernes y en plan fiesta, no puedo contarle mis cosas sin no reírme, lo necesito, necesito esas conversaciones que manteníamos antes, pero en el fondo no quiero molestar a nadie con mis problemas, no me agrada sentirme un problema para las personas y menos inspirar lastima.
Tengo una gran amiga en mi universidad, donde conoce mis secretos, mis problemas y me he desnudado con el tiempo con ella, pero finalmente cada vez que le cuento mis cosas, no recibo más que críticas de su parte. Sé que es tonto lo que me pasa o lo que quizás pienso, pero quisiera ayuda, no críticas de parte de las personas que quiero, he visitado un par de veces a mi psicóloga, pero me sirve solamente para conversar, dejé en claro que no creo en esa profesión, uno cancela para que lo escuchen y eso es.

Pienso en cometer un crimen, preparo mí despedida con una sábana, dejo mi vida en manos de mis impulsos, pero no me atrevo, no puedo dejar sufriendo a las personas que amo y es por ellos que quisiera ayudarme, el problema es que no veo ninguna otra salida, sé que las hay, pero necesito encontrarlas de manera urgente.

Proceso después de una pérdida-

Quizás no deba llamar así este capitulo, pero no veo de que otra forma pudiese llamar a esta relación, me di la oportunidad de conocer a un niño, que nuevamente tenía ciertas actitudes afeminadas y me cargaba, no era ni tan lindo ni tan feo, era más bajo que yo y todos recriminaban el hecho de salir con él, de costumbre todas mis relaciones comienzan de manera tormentosa y las recriminaciones de mis amigos me provocaban ira con él, creo que de alguna u otra forma comencé esta relación por recelo al saber que mi ex se encontraba pololeando después de una semana de nuestro termino, todo fue muy rápido y mi dolor aumentaba, sentía rabia, pena, y ganas de llorar constantemente, me sentía impotente a las situaciones que me presentaba el destino, viajamos a Valparaíso para poder conocernos más y salir un rato de la ciudad. Él notaba que yo no estaba bien después del termino con mi ex novio, al menos soportó mis llantos, mis problemas con el alcohol se presentaban cada vez con mayor intensidad y me refugiaba en él cada vez que tenía pena.
Jacob, fue un gran hombro en esos momentos, donde caminábamos por ese cerro, para ir a casa, fue en aquel momento donde lanzaba mis dardos y lloraba, le decía que por qué me tenía que pasar esto a mi, que era injusto y que yo sólo quería lo mejor para él.
Así fue mi primer mes junto a él, entre llantos y caricias.
La primera vez cuando fuimos a Valparaíso, fuimos a una discoteca gay, insistentemente me pedía pololeo y yo amablemente no aceptaba, no estaba preparado para tener otra relación, pero lo importante no fue la salida, sino que el final, estuvimos largo rato sentados en la subida que da hacía el cerro Barón, yo me acostaba al medio de la calle, y le comentaba que lo mejor que me podía pasar es que llegara un automóvil y me arrollara, jugaba con mi vida, me reía y lloraba, el contemplaba mi rostro, me agradaba en cierto modo su compresión a mi verdad, me provocaba una sensación de ternura, necesitaba un amigo con quien hablar, jugar y que me viera como un príncipe, que me mimara y que me abrazara, él era eso y quizás nunca debí aceptar su conquista, no me arrepiento, pero debo admitir que ha sido mi peor relación, aquel día luego de mis locuras porteñas, nos fuimos a casa, una subida pronunciada, me hacía sentir grande, más grande de lo que quizás puedo ser, sentía que llegaría a la cima y poder sentirme mejor.
Entramos callados a la casa, me dormí con el, jugué a hacerle sexo oral, le gustaba, mucho para ser verdad.
-Benja, quiero tener sexo
-Bueno- Me sentía desconcertado, no sabia su rol o si él ya olía el mío.
-Yo tengo condones
Se subió sobre mí, puso el condón en mi pene y empezó a introducir mi pene en aquella zona, estaba sorprendido, no quería hacerlo, él se movía y se quejaba, yo lloraba en la oscuridad, me sentía sucio, tan sucio al hacer eso, pues no me nacía, no quería eso para mi, no estoy acostumbrado a esa cosa, a sentirme usado, me dolía, mientras el se movía escandalosamente sobre mis mejillas caían lagrimas de pena y de dolor, era la primera vez que tenía sexo con alguien después de mi ex novio y me desmotivaba.
-Benja, tu también tienes que trabajar, así que ponte encima y muévete tu ahora.
-Ok
Accedí desconfiado, lo hice, y me preguntaba si me gustaba, respondía con sonidos, que necesariamente no eran de placer, después de intentarlo, mi virilidad disminuida de manera notable y lo alejé de mí, se lo indiqué con llanto y una crisis de pánico que no me gustaba, que no era lo mío y que tampoco me sentía a gusto haciendo eso, lloré y lloré, creo haber estado varias horas llorando, lo hice sentir mal, me sentí violado, usado, nunca he querido hacer eso a no ser cuando lo he sentido.
Me acosté y me dormí. Al día siguiente mi cabeza quería explotar, me dolía demasiado y mis ojos hinchados por tanto llorar se notaban, me levanté, me duché y le dije que quería irme a primera hora, respondió que nos fuéramos después de almuerzo, si bien, me estaba alojando en la casa de sus abuelos, por ende, la abuela de él, había preparado comida para los cuatro, no podía hacer ese desaire, así que me tuve que quedar, después del almuerzo traté que todo fuese lo más normal, me despedí y le indiqué que tenía cosas que hacer y que debía regresar rápido a Santiago.
El viaje fue solitario, como viajar solo en el bus, no abrí la boca en ningún momento y cuando lo hice, mis respuestas eran si o no, aun me sentía sucio, su olor lo tenía impregnado en mi cuerpo y estaba poseído por algún síntoma de violación, el olor a sexo me molesta, sobre todo cuando es sexo sin amor…
Bajé del metro, en la estación Los Héroes, puse mi canción favorita, respiré hondo, esperé unos cuantos segundos en la puerta, miré hacía el techo y sonreí, en verdad necesitaba darme cuenta que estaba dejando eso en el pasado y aunque fue pésimo, no le di más vueltas al asunto, así fue como abordé el metro hacía mi casa y sorprendentemente llegan tres mensajes de texto a mi celular.
-Hola me llamo Jacob pero me dicen Jako, quisiera poder conocerte y dejar todas las cosas en el pasado, me pareces una persona muy linda y tierna, y que no debo dejar escapar…
Debo asumir que sacó una sonrisa de mi rostro, como dije anteriormente siempre me han llamado fuertemente la atención las personas que dan todo por quizás nada o más bien por cosas inciertas. Llegué a mi casa, con los ojos aun hinchados, me duché, estuve más de una hora dentro de la ducha, tratando de quitarme ese olor que mantenía mi nariz, subí rápidamente después de la ducha para conectarme y contar el suceso ocurrido, quería desahogarme con alguien, sentir que alguien podría entenderme, pero como es de costumbre desde este tiempo, recibo netamente recriminaciones más que ayudas.
Así fue cuando de pronto le hablé a mi mejor amigo y luego de contarle mi experiencia me respondió.
-Benja, ahora tenemos dos los que han pasado por nuestros cuerpos.
-¿Cómo?, no entiendo.
-Si, yo también me acosté con él.
-…
El silencio virtual no dejo de sorprenderme, quedé estupefacto frente al tema, me dolía todo esto, el que no haya sido capaz de contármelo a mi, también me sentía decepcionado de mi amigo por no habérmelo dicho a tiempo, no hubiese pasado nada con el si hubiese sabido todo esto antes, para mi impresión y mi dolor frente a esto, todos mis amigos sabían, quizás era por eso que comentaban lo rancio que era, que me buscara otra persona más adecuada a mis normas, a mis pensamientos y a mi imagen de niño bueno que mantengo en el ambiente gay. Quedé sorprendido, abrí la ventana de Messenger y le hablé, fui directo.
-¿Te acostaste con Alonzo?
-Si Benja, quería decírtelo, pero me gustas tanto que no sabía como.
-¿Tu pensabas que yo nunca me iba a enterar?
-No Benja, yo quería…
-No me hables más, no quiero saber nada más de ti.
No comprendía la situación que estaba pasando, me dolía ser traicionado por mi propia gente, para rematar esta noche, me enteré que mi ex novio estaba de novio con una persona que era muy cercana a él durante el periodo de nuestros últimos meses, me defraudé por completo, me derrumbé, viajé de la pena al odio, no comprendía la situación, infantilmente lo llamé, le pedí explicaciones al tema, le grité y fui incapaz de abordar la situación de manera madura, no me quedaba más que pensar que estaban juntos de antes, fue una noche de desilusión y llanto, explotaba en llanto, y el cariño que le tenía se perjudico en ese tiempo, luego comprendí las cosas con más calma, más que mal ya no estábamos juntos y ambos teníamos que rehacer nuestras vidas, ahora, ¿hacerlo con él?, ¿en tan poco tiempo?, dudaba de su supuesta fidelidad, me costaba pensar en todo, y traté de ser firme a mi posición, pero el odio me ganaba, lloré muchas veces por sentir esto, nunca he sido muy rencoroso con las personas, siempre he sabido perdonar aunque muchas veces vaya en contra de mis pensamientos.
Pese a todas estas situaciones que rompían mi corazón a pedazos, continué, creo fielmente que mis sentimientos y mis emociones estaban tan perturbadas, que no quería sentirme solo y así fue como después de una semana le entregué una nueva oportunidad a Jacob, creía estar convencido de poder cambiar a este sujeto que me había dañado en primera instancia, continuamos juntos por un largo período, el comienzo no fue fácil, más bien difícil, la gente tendía a hablar sobre nuestra relación, que no me convenía estar con una persona que ha pasado por muchos, que mejor me buscara algo mejor, algo que me hiciera sentir realmente como el Benjamín de hace algunos años atrás, pero continué, no hice caso frente al tema, me daba pena discriminar a alguien por comentarios ajenos a nuestra relación, me puse la camiseta por él, le entregué mi corazón y aunque siento que nunca me enamoré , estuvimos nueve meses juntos, conocí muchas cosas con él, cosas que realmente me gustaban, aunque nuestra relación era torcida, las ganas de él consuman mis ganas, nos veíamos poco y con el tiempo cada vez menos, hubieron momentos en que daba lo mismo estar con él o sin él, me angustiaba esa situación, sus estudios siempre fueron más importantes que yo y me acostumbré a esa situación.
Mantuvo un cambio importante, incluso me siento parte de lo que es hoy en día, a pesar de su excelente calidad de persona, lo dejé preparado para mantener otra relación, ahora es mucho más varonil que antes y su simpatía inunda mi corazón. El sexo era nuestro mejor aliado, me encantaba tener sexo liberal, conocer rincones que nunca antes conocí, pero siento que el sexo nos mantenía unidos.
Nuestro término fue brutal, un día había estado durante toda la semana sin verlo, ni siquiera lo extrañaba, daba lo mismo si estaba con él, me sentía listo y dispuesto para lo que fuese, lo llamé, le expliqué mis sentimientos, quería en realidad que superáramos este problema, nunca me he arrancado de mi realidad, he mirado con altura los problemas y aunque a veces las ganas de seguir se me iban, pero siempre hay una nueva oportunidad para sobrellevar estás cosas, fue así como cada uno cortó el teléfono, con un poco de ira mi corazón se inundó, dormí y al día siguiente conversamos por Messenger sobre nuestra situación, me pidió que nos juntáramos al día siguiente, le pregunté para qué y finalmente me dijo que quería terminar, quizás pagué mi error con Christopher y esta vez me hicieron lo mismo, ser terminado por un medio frío, sin sentimientos, sin expresión, me daba ira, me enfadé y también me dañó, pero tenía claro que ya no había vuelta atrás, sabía que se terminaría por arrepentir de lo que estaba haciendo, su pago sería el no tenerme nunca más y así fue, desde aquel momento, nunca más lo vi, mantiene cosas importantes de mí, quizás debería pedírselas, pero realmente no vale la pena, hoy mantiene una relación con otro chico, me siento contento por él, pero también me cansa, lo vi una vez en el metro, después de algunos meses… no lo saludé, no se si me vio, pero estoy seguro que no quiero cruzar ninguna palabra con Jacob por el momento y aunque finalmente se arrepintió, volvió a mí después de un par de semanas, pero ya no era lo mismo, no quería estar con el, mi nueva vida estaba comenzando y también así es como esto gatilló mi propio infierno, ese infierno que cabe en el próximo capitulo, donde me entierro todos los días un poco más.

Mi estructura matrimonial-

Después de vivir mi duelo junto a Álvaro, nuevamente poco me tardé en conocer a una nueva persona, curiosamente no lo conocí por Internet, ya me sentía algo más grande, quizás había madurado demasiado rápido, mis actitudes estaban diferentes y por fin creía que podía entablar una relación con alguien, aunque Álvaro retornaba a mi vida durante algunos periodos, mi futuro novio de aquel entonces le tenía pavor a mi relación anterior, lo conocí en Parque Forestal, en ese momento se juntaban muchos gay en ese parque, por casualidades de la vida lo tuve mucho tiempo en mi Messenger, jamás tuve ni siquiera la intención de acercarme a él, era una persona espeluznante, no lo digo por belleza, sino por afeminado, superaba todo tipo de record y acostumbraba a jugar al chico sexy, cuando de sexy no tenía nada.
Un día me saludó cariñosamente, incluso recuerdo que me regaló una rosa, sus ojos, tan femeninos, en aquel momento comparaba los hermosos ojos de Álvaro, no podía creer que de ojos tan puros y cristalinos, estaba viendo ojos usados y femeninos, él era una persona experimentada, se notaba, quizás yo más experimentado que él, la diferencia es que nunca lo demostré. Christopher es su nombre, me reía de él con mis amigos, comentábamos su caminar y su extrema delgadez, era tan alto como un árbol en primavera, mide un metro noventa, usaba pantalones apretados y ropa de mujer, demasiado afeminado para mi, no podía contener las ganas de escupirlo, siempre he sentido un rechazo por las personas extremadamente amanerados, Alonzo, mi mejor amigo, me impulsaba a que lo conociera más, me miraba constantemente, mientras yo me reía de el y el dialogo era así.
-Benja, ¿en serio que te gusta?- Dijo mi amiga Constanza
-No, Coty, es demasiado afeminado y no sé… me da un poco de asco- Alonzo enjuiciaba:
-En todo caso, además tan delgado que es, está en los huesos ese niño.
-Si que asco, de sólo pensar en darle un beso me dan escalofríos, además debe ser pasivo como puerta- Lancé un dicho común entre los homosexuales.
Si me gustaba y si quería conocerlo más, pero ¿Cómo me iba a fijar en alguien así?, me daba vergüenza salir con él o que me vieran en la calle con alguien así, todo el mundo sabría que yo también era así, no podía soportarlo, me negaba rotundamente, pero su galantería me cautivaba, se juntaba con el bando contrario al mío, mi principal meta era alejarlo de mi vida como fuese, estuvimos viéndonos un par de semanas en el Parque Forestal y durante la semana me llamaba, oír su voz no me causaba ese espanto, mantenía una voz varonil y me insistía en que me gustara Christina Aguilera, no me gustaba ni ella ni él, por lo demás Álvaro para mi aún era importante y aunque no estaba conmigo, quería seguir teniéndolo en mi corazón, hice muchas cosas malas en un comienzo, cuando conversábamos por Messenger colocaba fotos mías con Álvaro, de una u otra forma quería que se fuera de mi vida, que pensara lo que era, estaba aun enamorado de mi ex novio, y así quería que lo viera, era insistente y no me resistí, siempre he caído en las redes de las personas que me demuestran que en verdad están interesados en mi.
Su imagen anoréxica me distraía por muchos instantes, no podía entender como una persona podía encontrarse en ese estado, demacrado se veía, por algún tiempo pensé que padecía de VIH, pero no, me equivoqué, su naturaleza era de extrema delgadez, marcado como un vigoréxico pero sin duda él no tenía músculos, era tan delgado que sus músculos se marcaban sin hacer ningún ejercicio, a pesar de todos los prejuicios que ejercían mis amigos y secuaces por él, yo seguí; existen diferentes personas en este mundo y también grupos que yo clasifico de esta forma, unos para pololear y otros para tener sexo, Christopher, a pesar de tener una estructura afeminada y alocada, mantenía unos ojos transparentes y dulces, que pedían a gritos que alguien lo sacara de donde se encontraba.
Mis días eran cansadores, me agobiaba en cierta forma que mantuviera una conducta tan afeminada, a pesar que yo no necesariamente soy muy varonil, pero en aquel tiempo, lo superaba con creces, nuestros momentos juntos fueron divertidos en un comienzo, íbamos a mall, a quedarnos a la casa de alguna amiga de él y así sucesivamente, también frecuentábamos bastantes discotecas de la ciudad, fue así como comenzó nuestra relación, entre bajos y altos, era algo inestable, él mantenía ciertos problemas con su ex novio, más que pequeños problemas, eran grande, pues su antiguo novio era menor de edad, y constantemente me hacía llegar comentarios crueles que en un comienzo de relación no tendría porque ocurrir, enviaban cartas a mi casa y también llamaba de madrugada insultándome, me agotaba la situación, quería que pasara todo lo más rápido posible y si era necesario terminar, pues lo íbamos a hacer, el tema llegó a casos judiciales, pero afortunadamente llegaron a un acuerdo entre los padres de cada uno, mientras yo me encontraba al medio de la situación.
Recuerdo aquel día que nos encontrábamos con dos amigos de Christopher en su automóvil, y llamadas insistentes de parte de su ex novio, Christopher obviamente no contestaba, quizás mantenía el contacto con él en aquel tiempo, pero no entendía nada, durante esa semana todo se vinculaba con él y mientras yo escuchaba atentamente las cosas que Christopher me comentaba, pero llegó el momento en que ya para mi todo era oscuro y no entendía, le pedí que detuviera el auto, le sonreí con una sonrisa tierna y cerré la puerta, estaba en Providencia, caminé con dirección a algún lugar donde poder tomar taxi o lo que fuera, Josefa, me buscó.
-Benja, ¿Qué pasa?
-Nada, estoy algo cansado y quiero irme a casa.
-Pero… ¿no sería mejor que Chris te fuese a dejar?
-No Jo, estoy cansado que el tema sea su ex, yo la verdad que no estoy para esto, ni menos soportar que todo el día me hablen de una persona que ya no está, si el quiere estar con él, pues bien, que lo haga, yo soy grande y lo entenderé.
-Es que…
-Es que nada Josefa, yo soy una persona nueva en la vida de Chris y no voy a cagarme la cabeza pensando en problemas que a mi no me aquejan. Llevamos menos de un mes, y tengo que apoyarlo como si lleváramos un año y eso me parece injusto, si ni siquiera soy su novio.
-Pero Benja…
-Josefa, por favor, lo único que quiero en estos momentos es estar solo.
La interrumpí, prefería pensar en lo peor que en dar una oportunidad, finalmente caminé y alcancé el último metro. Así fue como llegué a casa, cansado y agobiado, ya estaba harto de su feminismo que había disminuido en cierto grado del tiempo que estuvimos saliendo.
Christopher volvió y conversamos en un par de días después que ocurrió todo, me demostró que quería jugársela por mí y que lamentaba el hacerme pasar por cosas que no tenía porque pasarlas, pero lamentablemente el tema inundaba la relación que llevábamos. A pesar que no éramos novios, mi corazón se sentía bien con él, le pregunté muchas veces si podía mantener alguna relación con otra persona, siempre lo he preguntado en primera instancia, si dicen que si, es porque lo que mantenemos no va para ningún lado, si dicen que no, es porque quieren algo más, Chris, es un galán, caballero, y tiene todo lo que alguien quisiera, es un ser especial, tan especial, que me da pena verlo tan fuerte pero tan frágil, tiene serios problemas con su familia y sus trancas dominan su cuerpo y su mente.
Estuvimos saliendo durante tres meses, la primera vez que me invitó a su casa, aprendí a conocerlo mejor.
Era tarde, me llamó por teléfono, me preguntó si quería ir a su casa, me negué un poco y luego acepté, día de semana, afortunadamente no estudiaba en aquella época, tomé una micro y luego el metro, le pedí que me fuera a buscar a Plaza Egaña, y ahí estaba, con sus pantalones anchos, con una parca grande y ancha, me miró y le sonreí, tomamos la micro hacía dirección al cerro, tardó un poco y luego caminamos esas dos cuadras hacía su casa, que equivalen dos kilómetros, estaba cansado, y me llevaba en su espalda, conversamos durante esos dos kilómetros y me preguntaba sobre mis ex novios, yo amablemente le contestaba con risas y emociones dentro de mi corazón, de alguna forma sentí que por primera vez lo conocía tal como era, se desnudaba ante mis ojos y sentía que me gustaba mucho más, ya no era ese ser afeminado que conocí un día, sino, que era varonil y dulce, no entendía como una persona podía cambiar tanto en tan poco tiempo, yo había hecho mis comentarios al respecto sobre mi no gusto por los afeminados y creo que captaba el mensaje, pero a ratos se le olvidaba. Llegamos a casa, estaba su Nana, la saludé amablemente y como soy un poquito conversador, le hablaba sin reparo, me miraba atenta y me sonreía, mi coquetería siempre ha hecho ganarme a quien sea, mis artimañas nunca fallan, soy dulce y tierno y a las personas les agradan este tipo de personas, quizás no soy ni tan dulce ni tan tierno, pero al menos, sé jugar con estos dos roles que adecuan mi persona.
Conversamos por largas horas, no recuerdo mucho como fue, ni como llegamos a su habitación y nerviosamente lanzó un “Quieres pololear conmigo”, respondí dudoso un “No”, pero sin embargo quería decir que si, hasta que lo dije con seguridad, en seguida lo abracé y creo que fue la primera vez que le dije un “Te Quiero”, más que mal, llevábamos mucho tiempo saliendo, sin decirnos nada más que un “Me gustas”.
La noche fue larga y primera vez concretábamos algo que queríamos los dos, en su cama, me lancé, me desnudó y me entregué a él, creo que el olía mi rol sexual, así que no tuve tapujos, estaba preparado para la situación, siempre he llevado en mi bolso, un lubricante y preservativos y fue uso de mi.
Como es de costumbre en mi, bajé ante las sabanas y recorrí el cuerpo de manera tierna y sensual, mezclando los dos sabores que existen en mí, navegué por su cuerpo como si fuese un mar de sabores y condimentos dulces, llegué suavemente hasta su parte genital, su sexo, hice lo que tenía que hacer, puse en práctica lo aprendido con mi sexóloga y resultó o al menos creo que lo hacía bien, me levanté y le dije.
-Me siento en el Monte Everest.
-¿Por qué?
-Porque tienes el pene súper grande.
-Jajaja
-Es cierto, ¿Cuánto mide?
-No se, nunca me lo he medido
-¿Puedo medirlo?
-No, ¿estás loco?
-Mmmm, un poco.
Estaba un poco asustado en ese momento, pues iba a ser penetrado por mi propio Everest y era bastante grande como para lograrlo, las cosas pasaron igual, pero me dolía bastante, simulaba deseos, pero tenía claro que debía acostumbrarme a eso, por ende, con el tiempo iba a poder disfrutar con eso.
Así comenzó mi vida junto a él, era agria a ratos y también pasé los mejores momentos, conocí personas realmente fabulosas y forme una sola familia con él, mis padres aman a Christopher y su familia a mí, pasaba la mayor parte de la semana con Chris, prácticamente vivíamos juntos y hacíamos lo que queríamos, su madre nos dejaba dormir juntos siempre, así que era mucho más cómodo estar en su casa que en la mía, aquí a pesar del liberalismo que hay, aun no me dejan dormir con novios, pero creo plenamente que esta relación mantenía un carácter diferente, éramos prácticamente el uno para el otro, sin duda la pareja perfecta que perduraba con el tiempo, todo lo hacíamos juntos y manteníamos una vida plena, sin mucha salida a discotecas y sometidos por una estructura de pareja antigua.
El tiempo pasó rápido, no me di cuenta que las cosas evolucionan de a poco y yo me encontraba siempre en el mismo estado, estable, sin amigos y sólo lo tenía a él, dejé de lado muchas cosas por él y también gané otras, sin duda él me motivó a entrar a estudiar Periodismo, yo venía de una precaria situación de emociones y de motivación, me ayudó a optar por el mejor camino, mi vida estaba siendo reestructurada por un amor… por él, agradezco que haya sido tan bueno y haberme soportado tanto.
La monotonía me gana de costumbre, ver la misma cara siempre me mata las pasiones, además la cercanía que existía entre él y mis padres me daba un recelo único, a pesar que es bueno por un lado, es malo por el otro, tienden a meterse en nuestros problemas, de los dos años y medio que estuvimos juntos nunca terminamos, a no ser de la última vez.
Me ahogaba, estaba irascible, hace ya algunos meses atrás conversábamos como sería nuestra vida sin el otro y diferíamos en distintas opiniones, pero finalmente nos abrazábamos y concluíamos que lo mejor era estar juntos, el romper nuestra relación iba más allá de estar lejos, era una cosa de familia, como lo tomaría cada familia, sin vernos con el otro, sin poder llamar por teléfono a nuestra suegra, o salir a comer a algún restaurante de la ciudad como familia o no volver a ver más a la Nana que tanto cariño le tengo, es difícil, me complicaba pensar en esas cosas y en el que dirán.
El final se mostró tan complicado y absurdo, discutíamos por Messenger, tenía las ganas de terminar, ya ni siquiera teníamos relaciones sexuales, lo sentía tan cercano a mi, que confundí la amistad con el amor, mis ganas por retomar mi vida antigua me impulsaba fuertemente a nuestro termino, no podía ser infiel, me daba miedo serlo, perderlo a él, era como perder el diamante más valioso que alguien pudiese tener, para mi, el ya no era mi novio, sino, que alguien tan parte de mi familia que era incapaz de tocarlo y sentir deseo, porque lo encontraba sucio, casi como incesto.
Ese día me llamó, le dije que esto ya no podía ser, fui cobarde al no enfrentarlo a la cara, pero no podía, me dolería más si lo hacía de esa forma, sería más cruel y ver su cara de tristeza me rompería aun más el corazón, no tuve nada más que hablar con él y la línea se cortó, no hablamos durante una semana, yo no sentía dolor, me sentí liberado el primer mes, probé lo que quería y disfrute mi soltería como siempre quise, no sentía ningún vacío en mi, yo lo liberé de mi, de mis conductas, de esa relación que debía terminar en algún momento, lamento haber estado bien con él y tomar esa determinación.
Nos juntamos a conversar nuestro asunto pendiente luego de una semana, lo vi, sus ojos reflejaban pena, tristeza, yo me hice el fuerte y aunque mis ojos se iluminaban en llanto cada vez que meditaba lo que estaba haciendo, ya no estaba seguro de la decisión que había tomado le expliqué la situación tal cual era y creo que la comprendía, en unos minutos le dije.
-Chris, yo no puedo saber lo que pasará el día de mañana, pero quiero que sepas que yo siempre te querré y te amo, pero estoy confundido, quizás mañana te busqué para decir que me equivoqué y que tu eres el hombre de mi vida.
-No Benja. Si yo estoy bien, ya no hay vuelta atrás.
Mis ojos se iluminaron de pena, pero también me sentí frágil a su información, pensé que de alguna forma lo estaba haciendo por venganza, todos tenemos cierto grado de rencor en nuestra alma y esta vez, me tocaba sufrir a mí.
No había mucho que conversar, sólo expusimos nuestros puntos de vistas y así terminó todo.
Con el paso del tiempo, me dolía más la situación que viví, ya no sentía no estar seguro de la decisión equivoca que tomé, más bien, estaba claro que nunca fue lo que debí hacer, Chris, probablemente sea el hombre de mi vida y así lo siento o quizás el que superó con creces situaciones y ocupó mi corazón hasta el último espacio que quedó, yo nunca quise volver a estar con alguien, pero aparecían personas de buen corazón, que obtenían mi rechazo simpático, yo estaba sufriendo por mi ex amor, y me culpaba continuamente por mi determinación enferma.

Mantendré en secreto cierta información, sobre todo nuestro trabajo junto, que después de un año tuvo su fin, no quisiera que conozcan su intimidad de manera visual, sino que se pueda expresar de mis palabras los momentos que viví con él, que son muchos y quizás podría escribir una memoria completa junto a él, pero sin embargo manteníamos un trabajo juntos, donde nuestra imagen en algún momento tuvo un auge público y televisivo.

Heridas-

Mi mejor amigo lo sabe, pero quizás no logra asimilar lo difícil que ha sido para mi todos estos años, las heridas que llevo dentro y sobre todo siento que de alguna forma él es parte de mis traumas, esos traumas que atormentan en mi relación, nunca he podido conocer a una persona y quererla por como realmente es, hace hartos años me rodeaba de personas mayores que yo, quienes siempre me insinuaron el tema de los roles sexuales dentro de la pareja, activo y pasivo bombardeaban mi mente y mi cuerpo, aprendí a saberlo con la mirada y también a descubrir a cada homosexual que pasaba frente a mi, la promiscuidad se me hacía presente, ¿un mal enfoque en mi vida?, o ¿simplemente parte de la vida de los homosexuales?, he determinado hoy en día, que el mundo gay es turbio, me da asco pensar en algunas discotecas, donde yo hice de las mías algunos años anteriores, me siento más grande y más maduro, jamás podría irme con alguien a su casa, sin embargo lo hice muchas veces en mis tiempos pasados, no podría volver a mis diecisiete, fueron decadentes, me golpeaban olas de egocentrismo, vanidad, y muchas veces el deseo por los hombres me hacía caer en la peor de las bajezas, a pesar de mi madures precoz siento que de alguna forma aprendí y por primera vez aprendí solo, en mi casa todo era diferente, los valores inculcados por mis padres los hacía valer dentro de nuestro hogar, sin embargo fuera de la casa, tenía otros valores, el problema no era yo, sino los demás, el sistema me comió, actuaba igual que el resto y quizás ese sea el síntoma del homosexualismo, no quisiera dar una cátedra del porque soy gay, pero sin embargo puedo tener mi criterio formado y darme cuenta de las falencias que viví yo y que probablemente el resto también lo ha vivido, me pregunté muchas veces el porqué tuve que ser yo el homosexual, ¿será genético? o ¿lo aprendí?, no tengo palabras a eso, mis recuerdos de pequeño me indican el gusto hacía mis compañeras, la primera mujer que me gustó se llamaba Verónica, pero siempre fui más delicado que mis demás compañeros, mi madre se culpaba constantemente de que este problema se debía a mi debilidad por juntarme más con mis primas, lamentablemente primos no tengo muchos, con el tiempo me he dado cuenta que tengo una prima que es Lesbiana, hija de la hermana de mi madre, por otro lado por parte del lado de mi padre también hay homosexuales, justamente yo tuve que salir el elegido de todo esto, ha sido un camino duro y complicado, siempre voy a estar un paso más atrás que el resto, más aun yo, que soy delicado, me gustan las cosas refinadas, soy la copia de mi madre, a pesar de que mi madre nació en un campamento, aprendió a sobrevivir, hoy en día le cuesta vivir con seis millones al mes, mi padre en cambio, siempre estuvo solo, una madre ausente, una familia que no lo quería, aprendió todo en la calle, seguramente también los valores que tiene los aprendió con los amigos en el bar, a pesar de todo eso, encontró a mi madre, personas de esfuerzo que hoy contemplan con una sonrisa sus grandes logros, sin dudar somos el ejemplo de las familias, muchas veces mis amigos envidiaban la relación que llevan mis padres, están juntos hace veintiséis años, tienen propiedades en diferentes partes de Chile y han construido nuestra nueva casa en el Cajón del Maipo, sin embargo hay cosas que me siguen doliendo, tenemos una relación tan alejada, creo que son cosas del destino, ni culpa mía ni tampoco de ellos, sólamente a si se han dado las cosas, espero no poder cometer los mismos errores con mis sobrinos. Mi padre ha sido quien me ha impulsado a salir adelante, a poder sobrevivir en este valle, me sobreprotege y me compra todo lo que quiero, mi madre en cambio me conversa temas fríos, admito que no saben como expresar las cosas, si me pregunta con quien salgo, lo pregunta en seco, ¿te acostaste con alguien?, ¿a ti te penetran o no?, sé que para ella esto es curioso, hoy en día hablamos a calzón quitado, también siento que de una u otra forma ha sido involuntariamente cómplice de todos mis traumas.
Mi miedo muchas veces me consume y trato de esquivar estos pensamientos, de sólo pensar en que debo hacer en la cama me dan escalofríos, he tenido la suerte de poder encontrar gente maravillosa, que me ha llenado de amor, sólo puedo tener recuerdos lindos después de algún tiempo; mi mayor temor, es que no me acepten como soy, he sido víctima de personas mal intencionadas.
-Benjamín, tu eres demasiado fino para poder hacer sentir bien a un pasivo, tu siempre debes fijarte en activos, ellos te entenderán y también con ellos podrás hacer lo que quieras.
Recuerdo claramente esas palabras de parte de muchas personas, amigos por lo demás, me ha costado sacarme eso de encima, me da miedo el sólo hecho de poder estar con un pasivo, me siento totalmente incapaz de hacer, siento repudio y asco, y sobre todo no soporto la idea de que todos mis ex novios a excepción de Álvaro mantienen cierto grado de amaneramiento en un comienzo, no tengo las palabras exactas para poder demostrar todo mi sentimiento, seguramente mientras avance en mis memorias se darán cuenta de lo mucho que me ha afectado en mis relaciones, tengo claro que no debería afectarme tanto, pero para mi es algo insostenible, me siento tan acostumbrado a algo, en mi vieja escuela, donde yo aprendí todo era estricto, en esos tiempos nadie era moderno, las cosas eran pan-pan vino-vino, hoy en día la mayoría son modernos, (moderno es quien penetra y es penetrado), ambos roles juntos, no soporto eso, para mi las cosas son diferentes y es contradictorio, pues mucha veces siento ganas de penetrar a alguien, pero me contengo, mis principios están por otro lado.